19.10.07

Tea and sympathy.




In memoriam.

18.10.07

Enseñar, aprender, informar, conocer.

La deriva de la enseñanza secundaria española, cuyo nivel de calidad se ha adaptado a la psicótica incapacidad de concentración que afecta a esa población de quillos y quillas (ahora ya más quillas) que nuestro país produce en una proporción asombrosa (en comparación con los paises del entorno), tiene por lo menos un aspecto positivo: el colapso definitivo de una impostura.

La enseñanza secundaria tradicional está concebida para dar trabajo como profesor de instituto a los licenciados sobrantes (casi todos) de las carreras científicas y literarias. La impostura consiste precisamente en fundamentar el sistema en la enseñanza en lugar de fundamentarlo en el aprendizaje. Ahora bien, la única razón decente por la que quizás se pueda obligar a un niño a compartir todos los días de su infancia, adolescencia y primera juventud con gente que no ha elegido y que la mayor parte de las veces lo horroriza es que aprenda algo. Pero aprender significa adquirir y mantener una competencia o una habilidad que antes no se poseía y tal cosa sólo es posible - y verificable - en las lenguas y en las matemáticas, además de en algunas artes y en algunos deportes de destreza física.

El resto es información, algo que no tiene sentido estudiar: el conocimiento del mundo, de la geografía, incluso de la historia, la física, la química, la literatura, la filosofía... no son habilidades que se puedan aprender. A uno le cuentan por encima como son y uno puede consagrarse a ellas si le gustan especialmente, pero más adelante. Pero lo que la enseñanza secundaria consigue realmente es hacernos odiar la geografía, la historia, la literatura y demás materias que uno tiene que redescubrir por su cuenta, una vez despegadas de su abusiva imposición.

Así que mi propuesta para pasar la infancia y la adolescencia es la siguiente:

Ir al colegio sólo por las mañanas.

Adquirir competencias lingüísticas: por lo menos cuatro lenguas entre vivas y muertas (qué placer el griego clásico) además de la lengua materna. Desde los 5 años a los 18. Aprendizaje artesanal, sin prisas, pero al final uno habla, lee y escribe en cinco lenguas.

Aprender matemáticas (siempre).

Elegir un par de opciones entre una oferta razonable de actividades artísticas y deportivas, que incluyan música y navegación a vela.

Recibir y obtener libremente información sobre el mundo, sobre la vida y sobre los propios derechos individuales, por medio de audiovisuales, periódicos, viajes, experiencias...

No ser obligado a leer libro alguno.

No ser obligado a visitar museos.

No aguantar charlas ni conferencias.

No participar en ningún tipo de actividad folklórica o de fiesta popular.

No ser adoctrinado (la sintaxis es una virtud moral, con ella es suficiente).

14.10.07

Two Lives

La contrafigura de la alegre y afectuosa vida familiar de A suitable boy es la tristísima historia de esas dos vidas del siglo XX, las de tío Shanti - hermano de la madre de Seth - y la de su mujer alemana, tía Henny. Él indio en la Europa de entreguerras, ella judía en la Alemania de Hitler. Sobrevivirán, pero confrontados a la soledad y a la muerte. Almas ingenuas, sin más defensa que la bondad, a contraluz del horror.

Ninguno de los dos habría esperado sufrir tanto. Shanti nació en la India del norte, en una gran casa de la pequeña ciudad de Biswan, residencia de una numerosa familia de propietarios agrícolas y también de ingenieros y jueces (de hecho la familia materna de Vikram Seth). Vivió en Benarés y llegó al Berlín de los años 30 para estudiar en el instituto de odontología. Allí conoció a Henny.

Henny era una chica berlinesa. Cualquiera que haya conocido Berlín entiende lo que eso quiere decir. Chicas guapas y simpáticas. Amor por la naturaleza. Un luminoso y vasto apartamento en Charlottenburg, Mommsenstrasse (cerca de la Kantstrasse y de la Windscheindstrasse, en la que nosotros también hemos vivido). Una madre viuda - una mujer menuda, que hablaba despacio - que gobierna una estupenda cocina de familia. Una hermana, Lola, infatigable y fiel. Un hermano. Excursiones a la Wansee, baños, bicicletas. Pero esas chicas berlinesas eran también judías. La madre, bestialmente asesinada en Theresienstadt. Lola, la querida Lola, un cadáver martirizado sobre un montón de cadáveres en Auschwitz-Birkenau.

Alemania me inspira un horror insuperable. En cada línea pintada en el suelo, en cada sendero oscuro que se adentra en un bosque magnífico, en cada maceta de flores en la ventana de una casa de Baviera, en las instrucciones para aparcar en zona azul.... veo los trenes y los campos de la muerte.

12.10.07

Para los bostonians de la UPF

otro secreto: el día 3 de diciembre sale del puerto de Barcelona el Norwegian Gem, el nuevo buque de la Norwegian Cruise Line, aun en período promocional. Itinerario: Barcelona (19h.) , dos días de navegación, escala en Funchal (Madeira), seis días más de navegación y llegada a Boston el día 13. Freestyle noruego, es decir, horarios libres para todas las comidas y uno se viste como quiere. Compartiendo cabina doble con vista al mar, el precio, todo incluido es de 479 euros. Espero vuestro diario de viaje.....

11.10.07

Un señor de Puerto Rico.

¿Recuerdan? : a los ricos todo les sale baratísimo. Prometí ir revelando las claves para vivir como un rico (sin serlo) y hoy descubro - a los más fieles - otro secreto : los barcos de crucero que durante el verano y el otoño mediterráneos han estado visitando islas griegas y costas amalfitanas, cuando llega el invierno se van. Se van al Caribe, abandonan la base europea para trasladarse a la base americana. Es decir que han de hacer la travesía transatlántica para empezar una nueva vida más tropical y cálida y para surcar mares más tranquilos que el golfo de León en invierno. ¿Adivinan ya?....... Efectivamente, dos semanas de navegación, escalas africanas, archipiélagos atlánticos, islas caribeñas con nombres franceses, holandeses, ingleses.... y así hasta llegar a Miami o a San Juan o a Fort Lauderdale, o a Rio de Janeiro o a Boston. Y esa larga navegación, viviendo a cuerpo de rey, en cabina de luxe ocean view, con un personal multiétnico que sirve con estilo fastuosos buffets de medianoche, cuesta en total menos dinero de lo que costarían tres noches sin desayuno en cualquier hotel mediano de Barcelona. Cuesta menos porque el buque ha de hacer el trayecto de todas formas y todo lo que las navieras ingresan, medio regalando los pasajes, reduce sus costes fijos.

En diciembre nos subimos a un barco en el puerto de Barcelona (al que llegaremos en taxi mercedes, otro genial servicio de alto nivel que cuesta exactamente lo mismo que un maloliente taxi de desguace) y tras quince días de mar tropical llegaremos a San Juan de Puerto Rico, donde mi bisabuelo ya paseaba ocioso con bastón y panamá.

Es verdad, es verdad.... hay que tener tiempo para hacerlo, pocas obligaciones imperiosas...: Sí, claro, pero éste es otro secreto de los ricos (que no son ricos): que te gusten cosas que no cuestan dinero y que tu tiempo sea tu tesoro y que no te embarques nunca en una forma de vida cuyo coste de oportunidad sea perder la vida.

P.S. Es verdad también: hay que volver en avión.... pero si recuerdan a cuánto está el dolar, basta con ir a la web americana de Iberia (cotizada en dólares) y comprar ahí un billete para regresar de San Juan a Barcelona. Traducido a euros es un precio muy moderado, y el avión es uno de los nuevos Airbus 340 - 600, fantástico cuatrireactor de última generación.

3.10.07

Costume di pietà.

La condesa de Coigny no puede comprender por qué la insultan los criados y la revolución le quema el castillo (y acaba matándola a ella, pero eso es una necesidad operística para que su hija Maddalena pueda cantar la celebérrima aria de la mamma morta) cuando ella daba cada día limosnas a los pobres y además - para no avergonzar a los miserables con fastuosas toilettes - había encargado un vestido especial para esos fines, lo que ella llama un traje de piedad. El antiguo régimen se llevó realmente una gran sorpresa.

Andrea Chénier en el Liceu, con grandes voces (Cura, Álvarez, Voigh) y puesta en escena brillante (de Philipe Arlaud, vimos la última edición de su Tannhäuser este verano en Bayreuth) y mal comprendida por el público. Colores blancos, rojos y azules. Sobre la bandera tricolor resuenan las nobles palabras de Carlo Gérard ante Fouquier-Tinville:

Odila, o popolo, là è la patria, dove si muore colla spada in pugno! Non qui dove le uccidi i suoi poeti.

La patria está donde se muere empuñando la espada (contra prusianos y austriacos) y no aquí (en los procesos del terror) donde se matan poetas. La revolución devora a sus hijos y la caída del antiguo régimen abre las puertas a los héroes románticos. Gran música fin de siglo de Giordano, que dialoga interiormente con la de Puccini.

1.10.07

¿Quién aconseja al Rey de España...


quién ignora el más elemental análisis estratégico y le escribe un discurso de autojustificación para que lo pronuncie en el vetusto paraninfo de una universidad de provincias?. Un Rey de España no se justifica - salvo en memorias del exilio, si llegara el caso, y con buen humor - a un Rey de España no se le pone en el triste papel de tener que justificar la monarquía. Sus consejeros tienen la obligación de saber que un Rey de España no es un entrenador analfabeto o uno de esos saltataulells de la caixa o de la compañía del gas, que alardean de sus ridículas hazañas con emoción menestral e incompetencia lingüística. Acabemos bien, elegantemente. La monarquía se va a terminar de todos modos, simplemente por la evolución normal del pensamiento político y social (y también por una desastrosa política matrimonial low cost, que se diría diseñada por sus enemigos), pero sin prisas ni empujones.

Todo el que conoció la inmensa zafiedad de la dictadura - y sobre todo el apoyo social con el que contó, sí, el apoyo social inmenso, incluido el de la mayoría de los abuelos y padres de quienes ahora queman heroicamente retratos- sabe que el actual Rey operó un milagro por el que le debemos gratitud eterna. Esperemos que viva lo suficiente para que puedan aparecer los republicanos de la tercera república. Y que escriban por lo menos tan bien como los de la segunda.

17.9.07

Malagueña.

A pesar del apocalipsis burgués que se abate sobre la vida de Os Maias la irresistible hispanofobia de Queirós no se ha olvidado de las espanholas.... mientras el drama progresa, titubeante y fatal como un paso sevillano, el tema español sigue suministrando imágenes insuperables de la vida ochocentista en Lisboa y en Madrid.

Joâo da Ega, que tiene sobre su conciencia de vividor la carga de la revelación, decide, en esa hora de fin del mundo, salir a aturdirse como pueda. En el S. Carlos se encuentra con el amigo Taveira y juntos se van a cenar a un reservado del Augusto .... con dos espanholas: una es la Paca y la otra lleva el sensacional nombre de Carmen Filósofa. Prodigalizando o champagne la cena se eterniza en un delirio alcohólico y a las cuatro de la mañana un lloroso Ega entreabre los ojos y contempla estremecido a la Carmen Filósofa

empanturrada, desapertada, com o colete embrulhado já num Diário de Notícias, repicaba a faca na borda do plato, cantarolando de olhos perdidos nos bicos de gás:

Señor alcalde mayor,
No prenda usted los ladrones ....

Al cabo de ese nuevo día, en una reunión crepuscular en la noble casa de Os Maias, a la que asisten casi todos los personajes de la novela, o Craft, inglés que vive en Portugal, se embarca en una crítica a la música meridional -... esos fados, pero sobre todo esas malagueñas, esas peteneras que le parecen apenas um garganteado gemebundo, prolongado infinitamente. Y cuenta su experiencia en un palacete de Madrid, donde escuchó una de esas famosas malagueñas, cantada en perfecto estilo por una señora de Málaga. La señora se sentó al piano, murmuró alguna cosa como piedra y sepultura y empezó con un gemido que no se acababa: a-a-a-a-a-a-a-a-ah. Aburrido, o Craft se fue a otro salón, jugó una manga entera de whist, contempló un álbum con muchas hojas, conversó con un general sobre la guerra carlista y cuando por fin regresó al piano ahí estaba todavía la misma señora, en el mismo trance, mirando al techo con el mismo a-a-a-a-a-a-a-a-ah.

Todos se ríen y reprochan al inglés su exageración. Ega contraataca pero sólo para defender al fado porque - dice con definitiva crueldad: .... (ele) naô estava encarregado de defender a Espanha. Ela possuía, para convencer Craft e outros britânicos, bastante pilhéria e bastante navalha.......

14.9.07

El viaje a Egipto.

En algún lugar de Estambul cuenta Omar Pamuk que al anunciar a su madre que quiere abandonar los estudios y ser pintor ella le responde (cito de memoria): es verdad que Flaubert vivió toda su vida con su madre, pero aquí el que deja los estudios y vive con su madre acaba en el manicomio o arrastrado por las tabernas.... La bella y elegantísima Mme Pamuk no quiere ser como la madre de Flaubert, una de las más ilustres madres abusivas de la historia de la literatura, o por lo menos no quiso serlo en Turquía, donde las cosas suelen acabar peor que en Francia.

Todas las madres son afectuosamente abusivas - por suerte para los hijos - pero una madre abusiva propiamente dicha es la que se casa (fantasmalmente) con su hijo y mantiene con él una relación emocional patológica, de control y dependencia. El marido no cuenta o está muerto, o se apresura a morirse para dejar el campo libre. Gustave pudo escapar a ese rol imaginario, pero no le fue fácil ....

Un buen día Gustave Flaubert decide marcharse a Egipto, con su amigo Maxime du Camp. Éste es el momento de la partida, contada por el autor:

... Je résolus de partir tout de suite, je n'y tenais plus: promenades (éternelles!) dans le petit jardin avec ma mère .... Enfin je suis parti. Ma mère était assise dans un fauteuil, en face de la cheminée; comme je la caressais et lui parlais, je l'ai baisée sur le front, me suis élancé sur la porte, ai saisi mon chapeau dans la salle à manger et suis sorti. Quel cri elle a poussé, quand j'ai fermé la porte du salon! il m'a rappelé celui que je lui ai entendu pousser à la mort de mon père, quand elle lui a pris la main.

Ese grito atormenta a Flaubert (¿era el propósito?) durante todo el viaje en tren desde Nogent hasta Paris:

J'ai fermé les glaces (j'étais seul), ai mis mon mouchoir sur la bouche et me suis mis à pleurer ..... Je me figurais ma mère, crispée et pleurant avec les deux coins de la bouche abaissées....

En el buffet de la estación de Montereau, tras unas copas de ron, la terrible tentación de la castración se presenta:

Ma tristesse a pris une autre forme: j'ai eu l'idée de revenir (à toutes les stations j'hésitais à descendre, la peur d'être un lâche me retenait) et je me figurais la voix d'Eugénie criant: "Madame, c'est M. Gustave!". Ce plaisir immense, je pouvais le lui faire tout de suite, il ne tenait qu'à moi, et je me berçais de cette idée; j'étais brisé, je m'y delassais.

Pero ganó Gustave, y también nosotros por supuesto. La narración del viaje a Egipto estaba a punto de empezar. Y de castración nada .... más bien el universal recurso masculino contra la melancolía :

... les deux jours suivants, je vécus largement, mangeaille, buverie et p......... ; les sens ne sont pas loin de la tendresse, et mes pauvres nerfs si cruellement tordus avaient besoin de se détendre un peu.

Estaba a salvo.

12.9.07

Los Pirineos moralmente arrasados.

El azote de espanholas (no se le escapa detalle, como el de esa pariente española de Maria da Cunha que en las carreras de caballos de Belem utiliza los prismáticos para observar al rey sin el menor disimulo y que concluye a voz en grito: tiene cara de buena persona) lo es también de políticos portugueses (el más ignorante recibe sistemáticamente la cartera de Instrucción Pública), de diplomáticos extranjeros (el genial Steinbroken, ministro nada menos que de Finlandia, que a cualquier cosa responde siempre: c'est grave, c'est excéssivement grave ...) y de lamentables criados gallegos.

Eça de Queirós decía irónicamente de si mismo (en una carta a Pinheiro Chagas que lo acusaba de antipatriotismo): eu sou apenas um pobre homen de Póvoa de Varzim. Allí nació en noviembre de 1845. Cuando el joven artista llegó a la encantada e quase fantástica Coimbra para estudiar Leyes se iba a encontrar con una transformación histórica que Pombal - su predecesor en las luces - no había podido soñar: el caminho-de-ferro que traía cada mañana, de Francia y de Alemania, una revelación, torrentes de ideas nuevas, estéticas, formas, intereses humanitarios ... e ao mesmo tempo nos chegavam, por cima dos Pirinéus moralmente arrasados, largos entusiasmos europeus que logo adoptávamos como nossos e próprios: o culto de Garibaldi e da Itália redimida, a violenta compaixâo da Polónia retalhada, o amor à Irlanda...

Pombal, Queirós, la república española, un hilo de oro ....

8.9.07

De la mano izquierda.

Me lo explica un amigo, expertísimo heraldista, que está informatizando el árbol genealógico de todas las casas reales del mundo (incluyendo Rwanda y Burundi, por ejemplo) y que ya tiene 30.000 entradas en su disco duro (y espero que en muchas copias de seguridad): el nombre de pila de los hijos dinásticos de las casas reales se traduce, pero el de los hijos morganáticos no se traduce. Así, se dice en español príncipe Eduardo de Windsor pero no se podría decir en francés Aliénor de Bourbon por ejemplo. Ay ay ay.

Morganático es el matrimonio desigual, también llamado de la mano izquierda (porque en la ceremonia nupcial el esposo daba a la esposa la mano izquierda) contraído entre un príncipe y una mujer de linaje inferior, o viceversa, en el cual cada cónyuge conservaba su condición anterior. Existe una gran confusión jurídica (la confusión es una propiedad del derecho) sobre si la noción de matrimonio morganático ha quedado o no sin contenido en España. La conclusión depende de si está vigente la Pragmática sanción de 1776 sobre matrimonios desiguales o bien si ha quedado tácitamente derogada por disposiciones constitucionales ulteriores (existen argumentos jurídicos para sostener con el mismo nivel de confusión cada una de las dos opciones y aún otras muchas). De hecho, el único matrimonio morganático que no queda otro remedio que reconocer es el de la regente María Cristina de Borbón, la viuda de Fernando VII (pobre María Cristina, el inmenso idiota al que tuvo que aguantar), que se tomó una merecida revancha casándose en secreto con Agustín, un sargento de la guardia con el que tuvo siete hijos.

Me dice mi amigo que en una generación los nombres de pila de prácticamente todos los descendientes de casas reales serán intraducibles y que eso será el fin de las monarquías..... empezando por ese horror de Noruega - susurra con helada consternación.

7.9.07

Vive la France!

Primero el champagne helado, un intermedio de alegre Morgon y enseguida los blancos profundos Montrachet, después aparecen los grandes borgoñas y hacia el final, con la poularde de bresse, se sirve el Grand Cru Clos-Vougeot 1990 .... alguien recuerda en ese momento a Napoleón, quien pasando al frente de las tropas por delande del château del Clos de Vougeot mandó presentar armas a las viñas. En qué otro país sino en Francia, qué otro ejército sino el de Francia puede presentar armas a la suave pendiente de un viñedo bajo el sol. Los once comensales nos pusimos en pié de un solo impulso y levantando las copas gritamos: Vive la France!
Y aún nos quedaba el oro transfigurado de un Château d'Yquem 1994 y un Rivesaltes Domaine Sainte Croix de 1947.... (era un aniversario, un buen año para nacer....).

4.9.07

Santa Apolónia.

El siglo de la novela fue también el siglo de los trenes y los caminos de hierro abrieron escenas y perspectivas interiores (más que exteriores, lo que importaba era lo que sucedía internamente a los personajes durante el viaje) al gran drama psicológico del siglo XIX: el adulterio, las ilusiones perdidas, el pesimismo burgués. Entre San Petersburdo y Moscú circulaba de noche Ana Karenina y en los comboios de Portugal, desde Santa Apolónia, van a las quintas o huyen de la desesperación los personajes de Queirós. Al principio el tren llegaba sólo a Entroncamento y había que tomar la mala-posta de Alcobaça para llegar al Douro y luego remontar el río hasta el embarcadero de Santa Olávia. Pero según avanza la novela los trenes ya llegan ao Porto, a la prodigiosa estación de Saô Bento, que de todas las estaciones de tren del mundo es la que mejor expresa, con la maestría de su concepción, el túnel y la luz, la oscuridad y el esplendor sensual del naturalismo.

Al final Maria Eduarda, devastada por la revelación terrible que es la clave del drama de Os Maias, partirá por última vez de Santa Apolónia y regresará a París en un coche-salón - unos soldados la observarán un instante, pálida, como una alma muerta.

24.8.07

La escala de Lisboa.

En Portela, por un periódico español, nos enteramos de la muerte de Carlos Trías. Nos parece algo imposible, como un veraneo que terminara bruscamente, antes de tiempo. Querido Carlos. De niño, en los Jesuitas, ya era tan alto y sonriente, con su humor afectuoso y negro de español del 98. La historia de España prolongó el siglo XIX , casi hasta al final del siglo XX. Nadie lo llevó con más elegancia y encanto.

No sé si pudo preverlo, pero en el cielo acabará encontrándose con Santa Ava, el icono surrealista de nuestros años de plomo de Sarrià. Con lo que nos reímos de ella, pobre mujer, que era de Addis Abbeba (en ese tiempo aún estaba el Negus sentado en su trono, abanicado con descuido por unos cortesanos famélicos) y tenía la particularidad de llevar los pechos en una bandeja, como resultado de alguna especie de martirio que le habían inflingido los paganos. No me preocupo, la simpatía de Carlos conseguirá que Ava nos perdone a todos.

23.8.07

La fusión del tiempo.

Si excluimos el estilo árabe de destronar (un primo o un sobrino ametralla o estrangula o apuñala o las tres cosas a la vez al monarca mientras está sentado en el trono), el final de las monarquías, singularmente en Europa, sigue un curioso patrón de aceleración de partículas .... Cuando empieza el último día de una dinastía nadie sospecha que es el último día de la dinastía. Brilla el sol de primavera. El Rey despacha, sale de paseo en coche, va al Escorial o a Sintra, o de caza por un bosque húmedo. La Reina sigue con su programa de audiencias, hoy vienen unas damas caritativas, después llegan los parientes ingleses. Procesión de mañana, procesión de mediodía. Pompa y circunstancia. Por la tarde, un poco antes de la hora habitual, aparece el presidente del consejo de ministros con aire preocupado. El mismo que ayer dijo que todo estaba bajo el control de la fuerza pública hoy empieza a decir que ya no se puede aguantar más. El Rey enciende un cigarillo, se apoya en el respaldo de cuero. Aquello no puede ir en serio...... el legado de la historia, el amor de mi pueblo... El presidente del consejo insiste con pesadumbre. Llega el ministro del interior muy pálido. La guardia está inquieta. Hay que abdicar. Hay que abandonar el país. Esta misma noche. Ahora. Se hace un silencio. Es el punto de fusión. El Rey pronuncia una frase histórica (siempre es la misma, por eso puede improvisarla: no quiero que por Mi causa se derrame sangre inocente, no abdico, sólo suspendo ....). Y de repente, en apenas un par de horas hay que correr y hacer lo que no se hizo en varios siglos, reunir a la familia, empaquetar, cambiarse, suplicar una cena fría para la canastilla del viaje (en las cocinas ya se proclamó la república), meterse en un automóvil o en un tren (hay una fotografía extraordinaria del último Rey de Portugal que inicia el exilio en una playa medio inundada por la marea, con las rainhas, subiéndose todos a una barca de remos!). Y marcharse para siempre. Al día siguiente no queda nada, ni apenas el recuerdo, de aquella dinastía. ¿Quiénes eran?.

18.8.07

De Schönbrunn a la quinta do Monte....

El que fue el último emperador de Austria (Carlos I) - en la foto pasea con la ex-emperatriz Zita por la avenida Arriaga de Funchal - llegó a Madeira en noviembre de 1921, a bordo del buque de guerra inglés Cardiff. Última etapa de un exilio accidentado - el ex-monarca había organizado desde Suiza un par de románticos (y fallidos) intentos de recuperar la corona en Hungría - que se iniciara con su renuncia (no exactamente abdicación, una fórmula ambigua que unos años más tarde adoptaría también su protector Alfonso XIII) firmada en Schönbrunn en noviembre de 1918.

De todas maneras a los Habsburgo de Austria les fue mejor que a los desgraciados Romanov, abandonados a su terrible suerte por la maldad egoísta de sus primos ingleses (en un episodio de interrupción del breakfast real que cuenta Gore Vidal en sus memorias, citando a un balbuciente duque de Windsor, y que aun no se ha aclarado suficientemente).

Tras unos meses en la Villa Victoria (anexa al Reid's!), los exiliados - que disponían en realidad de poco dinero a causa del embargo de sus bienes en Europa - se acabaron instalando, en febrero de 1922, en la quinta do Monte. Elección fatal, quizás influida por la proximidad de la iglesia de Nossa Senhora do Monte y la conocida religiosidad de Carlos. La humedad espantosa del lugar, que está a cierta altura como su nombre indica, combinada con los cambios bruscos de temperatura en cuanto uno baja o sube de Funchal (más un extraño tratamiento tirolés para las gripes consistente en sumergir varias veces la cabeza del enfermo en agua fría), desencadenó la doble pulmonía que acabó con la vida del último emperador de Austria-Hungría el día primero de abril de 1922.

Zita (que le sobrevivió casi 70 años!) y sus numerosos hijos pudieron salir de Madeira y acogerse en España a la caballerosa protección de Alfonso XIII a quien, paradójicamente, Carlos, temible espejo de virtudes domésticas (de hecho lo han beatificado....), había juzgado con cierta severidad por su vida despreocupada y frívola.

15.8.07

Reid's Palace

En todos los hoteles estuvo alguna vez Wiston Churchill, pero en el Reid's también estuvo John Dos Passos, cuántos años ya de Manhattan Transfer, mi primer contacto (imaginado) con New York. El Reid's cuesta una fortuna pero como siempre hay un truco: instalarse en la veranda a tomar el té. También es muy caro: 26 euros, pero basta con llamarlo almuerzo para que sea (relativamente) barato. Lo sirven en el extravagante horario de entre las tres y las cinco y media de la tarde y se compone - para dos - de 10 deliciosos sandwichs de miga (salmón, pepino, queso, aguacate, mariscos....) , 2 scones, mantequilla, mermelada (por cierto: Hero), y 6 pasteles 6, home made. Además de té, por supuesto, a elegir entre variedades chinas y de Ceylán. Chique a valer!
Ésta es mi mesa. Entre las palmeras brilla el mar.

14.8.07

Você naô sabe tratar con espanholas.....

La espanhola, en el prudente imaginario portugués, tiene una reputación sulfureuse .... tan pronto Dama das Camélias, tan pronto mulherâo, siempre acaba siendo una Carmen sensual y desastrosa, que arruina haciendas de señoritos hidalgos y deshace matrimonios de comerciantes honestos. En Eça de Queirós las apariciones de espanholas son irresistiblemente cómicas, porque representan al mismo tiempo la confirmación y la burla del estereotipo.

La primera espanhola que aparece en Os Maias es a Encarnación, que si bien al principio fanatizou Coimbra como uma flôr de luxo das civilisações superiores enseguida tornou-se intolerável, alardeando de condes y marqueses allá en Madrid y llamando ladröes a los republicanos porque lo que a ella le gustaba eran los tiempos de Isabel II, que tenía tanta gracia, y tanto salero.... "sendo - despacha el gran Queirós - muito conservadora como todas as prostitutas".

Las siguientes espanholas son dos: Concha y Lola. La escena es extraordinaria y transcurre en Sintra, lugar tradicional de escapadas románticas para los lisboetas ochocentistas. Ahí, en el hotel Nunes, Carlos da Maia sorprende a su amigo Eusebiozinho y a otro personaje en compañía de las dos señoras.....

Uma das espanholas era um mulherão trigueiro, com sinais de bexigas na cara; a outra muito franzina, de olhos meigos, tinha uma roseta de febre, que o pó de arroz não disfarçava. Ambas vestiam de cetim preto, e fumavam cigarro. E na luz e na frescura que entrava pela janela, pareciam mais gastas, mais moles, ainda pegajosas da lentura morna dos colchões, e cheirando a bafio de alcova. Pertencendo à súcia havia um outro sujeito, gordo, baixo, sem pescoço, com as costas para a porta e a cabeça sobre o prato, babujando uma metade de laranja.
El Eusebiozinho pretende disimular y fingir que no las ha invitado, lo que provoca una terrible escena de insultos soeces y platos rotos, contemplada con espanto por los caballeros portugueses. Cuando se quedan solos, el sujeito sem pescoço quiere explicarle al Eusebiozinho o sistema de tratar espanholas:
Era necessário leva-las por bons modos; por isso é que elas se pelavam por portugueses, porque lá em Espanha era à bordoada... Enfim, ele não dizia que em certos casos, duas boas bolachas (tortas), mesmo um bom par de bengaladas (bastonazos), não fossem úteis... Sabiam, por exemplo, os amigos, quando se devia bater? Quando elas não gostavam da gente, e se faziam ariscas. Então, sim. Então zás, tapona, que elas ficavam logo pelo beiço... Mas depois bons modos, delicadeza, tal qual como com francesas...

9.8.07

Mascagni en Madeira.

Egreja de Nossa Senhora do Monte. Se está celebrando una boda. Subo las escalinatas y desde la puerta contemplo la escena. Los contrayentes y sus familias se abrazan, junto al altar. Una señora me da, emocionada, la paz. En ese instante una pequeña orquesta de cuerda, bastante desafinada, empieza a tocar el intermezzo de Cavalleria. ¿Por qué tengo los ojos llenos de lágrimas?.

Abajo los carreiros beben. Esperan a los novios y a los invitados, para bajarlos en los cestos de mimbre que se deslizan vertiginosamente hasta Livramento.

7.8.07

La Quinta Sâo Gonçalo.

Si uno consigue aterrizar en el aeropuerto de Santa Caterina (Madeira Island) y sobrevivir a la experiencia todo lo demás es un regalo del cielo. Entre los strong winds que el comandante había tenido la delicadeza de anunciarnos ya antes de despegar de Lisboa y la curva cerrada que el aparato describe para poder enfilar la terrorífica pista sustentada sobre columnas hundidas en el mar rizado, el avión y sus pasajeros están en las manos de Dios. De un Dios compasivo, que abrevia nuestra emoción tirándonos a gran velocidad sobre la pista y frenando acto seguido desesperadamente para evitarnos una entrada prematura en la vida eterna por la vía del acantilado que aguarda impasible en el otro extremo. Entretanto el personal de cabina habla de sus cosas. Los viajeros madeirenses, filósofos, aplauden discretamente la maniobra.

La Quinta, rosada y ocre, con las janelas verdes, en un jardín florido, sobreelevada sobre la bahía de Funchal, surcada en ese momento por un enorme barco inglés llamado Aurora, es exactamente como uno se la imagina. Incluidos los muebles ingleses, la plata portuguesa y el parquet oscuro, que huele a cera. Ahora que ya nos daba igual, el viento se ha calmado casi totalmente. Queda una fresca brisa atlántica y una luz intensa y clara.

Hoy empiezo Os Maias, la felicidad de leer en portugués a Eça de Queirós.

3.8.07

A suitable boy..... final.

Entre Wagner y Wagner (this is no more a pleasure - me decía una vez en el Liceu una desesperada cónsul norteamericana durante un entreacto de Parsifal - it becomes a job! y me acordé varias veces de ella especialmente en el Crepúsculo de los Dioses, con ese primer acto interminable y repetitivo - el pitjor de Wagner és quan seuen, decía por su parte Rusiñol con mucha razón: cuando ya lo han cantado todo de pie, y lo hemos entendido perfectamente, se sientan y vuelta a empezar) voy llegando al final de la novela de Wikram Seth. El sari de seda se ha desplegado completamente, la boda de la encantadora Lata Mehra (con el second best? , no podemos afirmarlo) cierra el ciclo. Quizás lo más emocionante de la obra es el amor de Seth por sus personajes. Si con los hombres y sus tribulaciones mantiene una cierta distancia afectuosa, con las mujeres la empatía es completa, y especialmente con las siempre sobresaltadas madres: valientes, sólidas, entrometidas, buenas, generosas, abnegadas, indestructibles..... tanto que cuando mueren se disuelven en lo que nos han dado: el jardín, el gusto por la música, la decencia en tiempos indecentes, la inmensa nostalgia, la pena por no haberlas tratado mejor. Hay algo en común, pero lejano, con Manuel Puig. Sin el sarcasmo un poco desabrido de Puig pero con el mismo oído musical por el lenguaje femenino. Esto sí ha sido un placer. La India. La vida junto al gran río.

2.8.07

Wahhfried.


Ya que, analíticamente, la casa es la cabeza es bien sabido que nadie acierta con la morada que le convendría. El inconsciente interviene en la elección y - como siempre, persiguiendo fantasmas recónditos - la desvía de la racionalidad más elemental. Si además la cabeza real del paciente se entromete en el diseño arquitectónico el resultado es un manual de psicoanálisis recreativo. Con la villa Wahnfried, una de las estrellas del universo de la wagnermanía, tenemos un interesante ejemplo. Apariencia vagamente egipcia (el artista busca la eternidad), hall inmenso de altura vertiginosa (el artista tiene un notable ego y además es bajito), gran estudio semicircular sobre el jardín (eco del walhalla, el artista es un dios que medita).
En ausencia de un concepto profesional de los volúmenes y de la circulación y debido a las extravagancias de la planta baja, no queda espacio para los pisos superiores, tortuosa sucesión de cuartuchos mal comunicados. La vida en esa casa era siempre un exceso o un defecto. En un inmenso y desproporcionado frontispicio Wagner lo explica a su manera romántica, en unos versos que suenan a racconto de Lohengrin: Hier wo mein Wähnen Frieden fand - Wahnfried - sei dieses Haus von mir benannt (aquí, donde mis ilusiones encontraron la paz - Wahnfried - así nombro esta casa).
Sin embargo, de noche, desde el fondo del jardín, junto a la tumba del maestro, el espíritu del lugar expresa la belleza y el talento. Sobrecogidos, escuchamos la música lejana, el diálogo de los siglos.

31.7.07

Wilhelmine tiene un teatro.

Aunque Bayreuth es universalmente conocida por la orgía wagneriana que se celebra en el Festpielhaus de la colina, la ciudad tiene también un fabuloso teatro de ópera, uno de los pocos ejemplos de teatro del siglo XVIII que se puede contemplar hoy en su estado original (el otro - bellísimo - que recuerdo es el de Bordeaux). Se construyó entre 1744 y 1748 a iniciativa de la markgräfin Wilhelmine (una hermana de Federico el Grande, acostumbrada a mandar). La ópera tiene una elegante - y poco ostentosa - fachada de piedra y un interior ejecutado enteramente en madera según un proyecto de Giuseppe Galli (de Bolonia), uno de los grandes arquitectos de teatros a la italiana. Por milagro no se quemó ni siquiera en lo que las simpáticas - si bien inquietantes - gentes del lugar mencionan como "un incendio que se produjo en 1945". La markgräfin era una artista, así que no sólo impulsó la construcción sino que fue directora del teatro, estrenó sus propias composiciones y actuó para la corte y el pueblo, como correspondía a una soberana ilustrada.

28.7.07

Tannhäuser.


Puesta en escena de Philippe Arlaud, octavo y último año de la producción. Como dice en El País el crítico Vela del Campo, atmósfera de encantamiento. En realidad todas las producciones de Bayreuth tienen algo de ese efecto encantamiento debido en primer lugar a la configuración del teatro. La orquesta se esconde en su morada subterránea y el ángulo griego de la sala está pensado para que el campo visual del espectador esté íntegramente ocupado por el gran escenario, como si una pantalla gigante colonizara nuestro cerebro. Lo que nos sorprende es el aspecto de la gente en los entreactos porque ya habíamos tomado el encantamiento por la realidad.

20.7.07

La verde colina.

Semana de ensayos generales del festival de Bayreuth. Sobre la colina el Festpielhaus, artefacto construido precisament sobre el modelo de los teatros griegos (Delphi, Epidauro......) pero qué lejos del alma griega, sin olivos, sin mar, sin noche estrellada. El resultado es más un discurso de dominación que amor por el equilibrio. Lugar inquietante, en la mente hay demasiadas fotos de Hitler con los Wagner, sonriente, del brazo de la matrona Winifred, flanqueado a cierta distancia por los dos cretinoides. Pero también inundación romántica, música sin fin, voces sobrehumanas. Sobre este paraíso musical la civilización alemana levantó los campos de exterminio. No sé si se puede olvidar tan fácilmente.

Siegfried, Tannhäuser, El crepúsculo de los dioses, tardes doradas entre la lluvia veraniega y el sol poniente. Una brisa suave acaricia la colina y abajo, en la ciudad, barre las hojas del jardin de la villa Wahnfried. Rumor de los árboles. Senderos, bosques, agua. Música.

17.7.07

El ojo de piedra.


Epidavros, ojo cósmico. Asklepios, sitio de curación. La independencia de Grecia frente a la barbarie turca. Medea de Cherubini, puesta en escena de Yannis Kokos. Los otros mundos se asomaron a la noche estrellada, surcada de aviones centelleantes, para escuchar el lamento de Medea, que ha matado a sus hijos.

Los años griegos.

Maria Kalogeropoulou (Maria Callas) nació en New York en 1923, de padres griegos. Llegó a Grecia en 1937 - con su madre y su hermana - y permaneció en el país ocho años, hasta 1945. Estudió en el Conservatorio Nacional, en Atenas, donde tuvo como profesora, desde 1939, a la soprano española Elvira de Hidalgo. Atenas tiene muchas cosas en común con Barcelona (las calles en pendiente de Kolonaki, por ejemplo, son idénticas a la calle Santaló, con los mismos pijos en los mismos bares) y una de ellas - en los años 30 - era el ambiente musical de alto nivel, seguramente potenciado por la herencia centroeuropea y los intercambios con Italia. María debutó muy joven, cantó papeles dificilísimos a una edad que hoy se consideraría imposible. Los años griegos de Maria Callas, que ahora recordamos, están teñidos de nostalgia, por nosotros y por ella. Nadie reunió a tan supremo nivel la perfección musical con el talento dramático. El respeto por el arte.

14.7.07

Maria Callas, memoria.

Cuatro sopranos griegas, en el pequeño teatro junto al mar del antiguo Epidavros, un programa de arias y canciones que interpretaba Maria en los años de Grecia. Entre ellas La Paloma... en griego!!!!. Bueno, más que una habanera parecía un tango melancólico, pero era una noche para recordar. Casi todo música francesa, unas Filles de Cadix que nos arrebataron. Verano en el Peloponeso.

10.7.07

A casa.

Vuelo a Atenas con escala en Ginebra. Short connection, apenas media hora. Pero con Swiss uno no se preocupa por esos detalles. De hecho he descubierto que el airbus que hace el trayecto de Barcelona a Ginebra a las 9 de la mañana es el mismo aparato que sigue luego hasta Atenas, con la misma tripulación y el mismo maître de cabine, es decir que es imposible perder la conexión ... pese a ello, en el check-in marcan el equipaje con una cinta roja de transferencia rápida. En Ginebra 12 grados. Tras los Alpes y toda Italia (se evita siempre el espacio aéreo de Bulgaria y Albania) sobrevolamos Corfú, Corinto, el Peloponeso, dejamos a la izquierda (o será a babor) la batalla de Salamina y mecidos por las turbulencias térmicas (mucho calor, el mar, la tierra), enfilamos la llanura de Maratón, es decir el aeropuerto Venizelos. Por fin en casa, más en casa que en casa. Fuera persas (perdieron), estamos entre griegos. Un par de horas de coche por autopista y luego carretera y Arxeo Epidauros, comer junto al mar, bajo un emparrado, susurrando el griego demotikós.

5.7.07

Je ne suis que faiblesse et que fragilité....


Manon lo dice de sí misma y se describe con precisión. En tres horas de música pasará de ser una joven ingenua que va camino del convento a una prostituta devastada a la que conducen encadenada a un penal de la Louisiana. De hecho, la transmutación se opera en la primera escena - la posada de Amiens -, una de las más inverosímiles de la historia del género (Manon, que tiene 16 años, en lugar de seguir su viaje hasta el convento al que estaba destinada se fuga sobre la marcha a París con el joven Des Grieux, al que acaba de conocer mientras esperaba el cambio de caballos: nous irons à Paris tous les deux tous les deux...). La obra del abbé Prévost pone a prueba la capacidad elíptica de los libretistas - y del público - tarea que facilita la estructura clásica de la ópera: los grandes acontecimientos ocurren virtualmente, entre acto y acto, mientras el público está en el bar. Sin contar con que los aficionados se conocen al dedillo el argumento y suplen sin problemas cualquier laguna explicativa. Lleno febril en el Liceu ante un reparto sensacional: Natalie Dessay como Manon Lescaut y Rolando Villazón como chevalier Des Grieux. Noche de emociones genuinamente operísticas: musicalidad, interpretación, memoria. La partitura de Massenet pasa por ser el paradigma de la ópera francesa. En todo caso Jules Massenet es un compositor con un dominio absoluto del estilo, del juego sutil entre la superficie y la profundidad. En una misma aria se reconocen frases que serán después de Debussy y otras que recogerá Reynaldo Hahn. Villazón tiene una voz audaz, de gran tenor joven, envuelta por un bello color sombrío y cálido. La Dessay desplegó una capacidad interpretativa y una musicalidad insuperable. Standing ovation.

1.7.07

Pasodoble.

Marsella. En el Théâtre de la Criée (la antigua lonja de pescado), estreno del ballet Pasodoble, coreografía de Michel Kelemenis y música original de Philippe Fénelon. Pasodobles (El Rey de Copas, La bandera, La vuelta al ruedo, Traje de luces, Viva la Pepa) y pasos de procesión, citas sutiles de Albéniz al final (Evocación). Movimiento gobernado por el compás del pasodoble ceremonial. Espectáculo brillante y emocionante. Vestidos de Agatha Ruiz de la Prada. La música pasa y regresa del registro contemporáneo al del pasodoble como los bailarines del sol a la sombra. Sentido y sensibilidad. Standing ovation.

28.6.07

Trenes de una vida.


Mis primer tren de todos los días era el tren de Sarrià, todavía con los vagones ingleses y un compartimento de segunda clase - madera oscura muy barnizada y tapicería verde. Lo tomaba con mi madre en una estación campestre en lo alto de la Vía Augusta. Me sentaba junto a una ventanilla y miraba el paisaje hasta que el tren se sumergía bajo tierra justo antes de la plaza Molina. Era un gran viaje, aunque en miniatura. Tenías un auténtico ticket de cartón, con los nombres impresos de la estación de origen (Tres Torres) y la de destino (Provenza). El revisor uniormado llevaba una gorra muy elegante. Con unas pequeñas tenazas relucientes taladraba los billetes uno por uno. El chasquido me encantaba. Los empleados nos conocía a todos, por supuesto, y saludaban a mi madre con una inclinación. No había punto de comparación con los ruidosos viajes en tranvía (aparte de la vibración propia del artefacto, la pronunciada pendiente de la ciudad provocaba constantes fallos en los sistemas de frenado que se salvaban in extremis echando arena a las vías por un agujero, lo que originaba horribles chirridos). Por suerte iba al colegio andando. Solamente los domingos, amargados por la tortura del tenis, tenía que tomar el tranvía 24. Era el peor día de la semana. Un cobrador malhumorado te daba un papelito minúsculo y casi transparente que no sabías cómo guardar y que salía volando en cuanto te olvidabas de él. Sólo un tranvía salvaba el honor de los tranvías: la jardinera (ventanas sin cristales, sólo unas minúsculas cortinas) que te llevaba en verano hasta los baños de San Sebastián.

El otro primer tren era impresionante. El express de Port Bou. La estación de Francia siempre llena de humo y un viaje interminable. Carbonilla en los ojos, sueño, túneles. Según supe mucho más tarde, en el siglo XIX las grandes familias rusas veraneaban en Biarritz o en Cannes. Tomaban el tren en San Petersburgo o Moscú y al día siguiente o como mucho al otro llegaban a su destino. Nosotros tardábamos casi lo mismo en llegar a Port de la Selva.

Estudiante en Strasbourg. Llegar de madrugada a Lyon y esperar muertos de frío hasta el primer tren de la mañana hacia el este. Pero luego un estupendo coche restaurante. Desayuno y tertulia hasta llegar a destino (lo que era mejor que viajar en primera clase y lo podíamos hacer pagando sólo el billete de segunda). Liberación del estúpido franquismo español gracias a una fantasmal facultad internacional de derecho comparado, fundada por los restos del naufragio de los juristas republicanos.

Estudiante en Exeter. El tren salía de la estación de Paddington. Era el verano, luz de día hasta tarde. Gente del sur, ingleses conversadores inimaginables: una simpática funcionaria te llamaba my oldflower!. Ignacio Masferrer iba de un coche al otro haciendo payasadas. Hace ya tanto tiempo que murió.

Militar en Mallorca. El tren de Sóller, con su vagon-salón. El más encantador de todos los trenes. Desde Palma a la estación modernista de Sóller, andenes con jacarandás. Las ventanillas siempre abiertas. Millones de naranjos.

Trabajando en Italia. La gran época de los trans europ express, trenes suntuosos, todos con un nombre. El mejor: el Capitole, tren Pullman de un extremo a otro, de Toulouse a París. Los trenes que cruzaban los alpes hasta Torino y Milano. El único español de la red durante un corto período fue el catalán talgo, de Barcelona a Ginebra. Aun hoy circula el mismo material hasta Montpellier, hecho una ruina. Los japoneses observan con asombro como llueve dentro.

No nos han consultado a los grandes amigos del tren. Nos hubiéramos ahorrado dinero y discusiones. Y estaciones. Cualquiera se da cuenta, si despliega el mapa de la ciudad, de que el AVE ha de llegar desde el sur aproximándose al litoral, hasta llegar a una gran estación frente al mar, en la actual zona franca, conectada con el puerto y el aeropuerto mediante un tren magnético, transparente. Y después bordear la ciudad también por el litoral - ni siquiera por un túnel, basta una trinchera cubierta de losas en algunos tramos- hasta tomar el camino más directo a Girona y a Francia. El camí de França planiano, el de nuestros padres y abuelos. El nuestro.

24.6.07

La Tehuana


Diego Rivera, 1955. (Retrato de Lola Olmedo).

La Novia que se Espanta de Ver la Vida Abierta


Frida Khalo, 1943.

23.6.07

Frida Kahlo



En la Casa Azul uno camina sobre al aire. El patio, las verandas. La luz metálica de Coyoacán. Un jardín que es una casa y que es otro jardín. Qué lejos de la pulsión de muerte de la casa Trotsky, tan cercana. El tiempo puso a cada uno en su sitio. No, el arte. Frida Kahlo es el García Lorca de México. A los dos los asesinó su propio país, de una forma o de otra. Ella resistió más tiempo. Los dos fueron artistas universales, vanguardistas y muy originales, en sociedades cursis y ridículamente machistas. Se parecen el uno al otro, mucho, físicamente. El mismo error de la crítica universitaria los unió en el diccionario de tópicos. Ella tuvo tiempo de despejarlo : Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad.
Diego Rivera lo sabía y creo que en el fondo nunca se lo perdonó. Sabía que ella era un genio. Él también lo era, pero estaba más cerca de la herencia española, de la verborrea pomposa, injertada de figuras indígenas. Rivera discurseaba sobre la revolución y corría a instalarse en las mansiones de Dolores Olmedo, en Xochimilco o Acapulco. Frida, como García Lorca, como Tolstoi, explicaba el mundo desde su jardín, la Huerta de San Vicente, el patio de Coyoacán.
Dolores Olmedo lo supo también y tuvo la grandeza de incluir a Frida en sus colecciones privadas y, después, de cuidar de su legado. En la casa de Xochimilco hay una sala Frida Kahlo. Y por cierto en el gran salón está la más bella (y desconocida en Europa) obra de Rivera: el encantador retrato de Lola Olmedo vestida de tehuana.
Leo en el periódico la noticia. Me tapo los oídos a distancia, con desesperación, para no escuchar los parlamentos de los inextinguibles cursis mexicanos (mejoraron la herencia española) inaugurando la exposición Frida Kahlo en el Museo de Bellas Artes. El presidente Felipe Calderón - no podía no decirlo - dijo aquello de: Frida Kahlo es un ejemplo para vencer la adversidad. La adversidad eres tú, infeliz.

22.6.07

Splendeurs et misères.....

Me conmueve la shakespeariana caída de Madame Royal (como pérfidamente la llamaba Sarkozy). Me sorprende la sinceridad de su decepción, su mirada es la de alguien a quien han roto el corazón. De verdad que lo siento por ella. Nadie se merece este sufrimiento.

Durante la campaña irritó a todo el mundo, incluidos sus votantes incondicionales. Demostró una ignorancia pasmosa de las reglas más elementales de la economía. Sucumbió a la más vulgar de las tentaciones: prometer subvenciones sin tasa, gastarse anticipadamente el dinero público à tort et à travers. En el debate final propuso que las mujeres policías fueran acompañadas hasta su casa por la noche para evitar que las violaran (¿y las mujeres no-policías?, ¿y los hombres?, ¿y quién iba a acompañar al acompañante? ¿y al acompañante del acompañante?). Metió la pata en defensa y en política internacional. Sus supuestos colaboradores la desmentían, la abandonaban. Su pareja la traicionaba en el curso de la campaña. Su experto en comunicación la vestía de niña, como si actuara en una película de terror (Bette Davis con trenza..... o era Joan Fontaine?). Al final daba miedo, no miedo del de verdad (no como el genuino terror a la castración que produce Hillary Clinton, por ejemplo), más bien el miedo compasivo que causa alguien que va directo a la destrucción.

Ahora dice ella que sus propuestas eran insostenibles, que la obligó el partido, que ella tenía sus dudas. Y se ha puesto un vestido de color rojo sangre.... ay ay ay!.

21.6.07

Destino

Me acuerdo mucho de Destino y de como me encantaba verlo aparecer por casa, creo que los viernes. La portada era siempre una fotografía, relacionada con algún reportaje del interior. Casi siempre en la fotografía brillaba el mar, en blanco y negro. El mar y Josep Pla, en cada número. La costa brava, los pinos hasta el borde del acantilado. La luz de Calella de Palafrugell, más que la mía de Port de la Selva. Viajes, barcos, puertos. Escalas de levante. Crónicas de oriente y crónicas de occidente, el cine y sus estrellas en las afiladas historias de Angel Zúñiga, desde New York. El liberalismo político de Nestor Luján. Destino era politeísta y, por tanto, sabio. Los de Grecia eran por supuesto los dioses fundadores. Su resplandor, cuando en las tardes de verano nos sentábamos al borde del agua, nos iluminaba todavía. Los dioses modernos eran los aliados: Inglaterra y los USA. Habían salvado al mundo. Destino, noucentista en extremo, expresaba la melancólica síntesis planiana: hem vingut a aquest món a passar l'estiu. Yo estaba de acuerdo. Y lo sigo estando ahora, cuando ya es septiembre en el veraneo de mi vida. Tomé la buena decisión. Me ayudó Destino. Parecerá una exageración, pero en la posguerra no había nada más. Y luego me ayudé yo mismo y luego mucha gente.

Un día de los interminables días del colegio - yo que era tan poco dado a las confidencias - comenté con un amigo mis lecturas semanales. Era un chico algo extraño, falangista por parte de padre y excelente persona por parte de madre. Es normal que estuviera algo perturbado. Me soltó en un tono condescendiente que "Destino es una revista de peluquería de pueblo". Aquello fue un golpe, sobre todo porque no se trataba de alguien snob, en absoluto, y además era un buen lector de literatura. A ver si iba a ser verdad. Bueno, quizás era verdad. Y si lo era diría mucho en favor de las peluquerías de pueblo de la época. Pero pienso que ahí había un resabio paterno, rabia contra los falangistas traidores (Destino fue creado en Burgos por un grupo de falangistas catalanes que en cuanto pudieron volver a pisar el Paseo de Gracia - libre por fin de milicianos y milicianas - regresaron a su posición aliadófila natural). Por supuesto mi amigo evolucionó según el modelo clásico. Al cabo de los años me lo encontré de profesor comunista de instituto, en un extrarradio imposible. Seguía igual de buena persona, incluso más afectuoso. Había catalanizado su nombre de pila. Pertenecía a la corriente gramsciana-sacristanista (Dios nos asista!!!). No le hablé de Destino. Por entonces ya era evidente que teníamos concepciones distintas del veraneo.

15.6.07

Ich lasse dich nicht.

El ensayo general, la noche triunfal de la creación, la siguientes representaciones hasta la última. Allí estuvimos. El Capitole de Toulouse estrenó la última ópera de Philippe Fénelon: Faust, sobre el poema romántico de Lenau. Han pasado tres semanas, la música que nos sumergió en el teatro se ha quedado a vivir con nosotros cada día, cada día un nuevo reflejo dorado, un color intenso, profundo, cada día un lenguaje nuevo que entendemos sin haberlo aprendido, cada día una transfiguración. Con suavidad, de entre todo el paisaje musical, un motete del coro se ha ido poniendo al frente de las voces y de la orquesta, ha tomado el mando de todo el conjunto y, resueltamente, nos lleva de la mano, desde la sombra hasta la luz: Ich lasse dich nicht, Herr.... yo no te he abandonado Señor. Cuando los grandes coros de Toulouse atacaron esta frase la primera noche, todos lloramos por el alma de Faust y por la nuestra. Aplausos del corazón, para un genio.

14.6.07

Función de utilidad.


Hipótesis: a partir de 30 euros el índice de calidad de los restaurantes de Barcelona es, en términos generales, inversamente proporcional a su precio, es decir, que a mayor precio peor calidad. Para verlo más precisamente, como un economista: la utilidad es muy alta en los precios bajos y empieza a decrecer marginalmente, salvo casos excepcionales, a partir de los precios medios, para acelerar la caída en los precios altos y acabar siendo negativa en los muy altos.

La demostración pedirá tiempo y trabajos de campo. Empecemos con los mejores de cada nivel: el mejor de 7 euros, el mejor de 25, el mejor de 60 y el mejor de 90.

La mejor relación calidad/precio no sólo de Barcelona sino de la civilización occidental es, sin ninguna duda, el menú del mediodía de 7 euros y céntimos en La Rita (Aragó). Entrante, plato principal, postre y agua mineral (medio litro) o vino. Comida de familia española (tortillas, pastas, ensaladas, sopas, carnes guisadas, pescado a la romana). Local impecable, mesas con manteles blancos de algodón, aire acondicionado, camareras y camareros recién salidos de la ducha, amables (sin excesos, pero francamente por encima del standard nacional, seguramente porque ninguno de ellos es de origen nacional), público silencioso y agradable: amigas octogenarias que a las 13 horas ya están sentadas, grupos de jóvenes, empleados de la bolsa , corazones solitarios.... y una proporción importante de discretos y ociosos ricos del barrio (dato clave...) encantados de la vida.

Por la noche las mejores cenas de 25 euros, según estilos: La Flauta (Aribau), tapas, raciones, flautas, platos, todos buenísimos, público heterogéneo en edades, escala social y orientación sexual, servicio de una eficacia prodigiosa; el Ponsa (Enrique Granados), comida catalana como la de nuestras abuelas y público menestral y vagamente artista, pero local triste y pequeño en el que desgraciadamente permiten fumar; la Cervecería Catalana (Mallorca), tapas, raciones, ensaladas y montaditos de primer nivel, público ya más agresivo, ejecutivos vociferantes y guiris un poco pasados de sangría.

El mejor almuerzo de 60 euros: el Merendero de la Mari (port vell). Pescados frescos, guisos, arroces, frituras, zarzuelas. El Rey, familias acomodadas, empleados de multinacional cargando con clientes coreanos, gente normal, algún estafador local con el yate embargado por 25 jueces. Terraza junto al muelle deportivo.

El mejor de 90 euros: el Hispania de Caldetes. La cocina catalana de las grandes casas. Guisantes de Llavaneres, patatas de Ibiza, langostas guisadas, todas las verduras, todos los pescados, cordero, caza, pollo de festa major, el cerdo en todas sus manifestaciones mortales y celestiales. Sublime. El mejor pan (coca) con tomate que es posible encontrar fuera de casa. Más Rey. Burguesía post textil. Ricos en general. Reaccionarios de ciudad pequeña. Personas normales. Las hermanas propietarias son por sí solas un poema.
Por supuesto los precios son promedios, pueden subir algo más (excepto la Rita). Por encima de los 120 euros hay bastantes restaurantes buenos pero ninguno de los que conozco vale lo que cuesta, salvo si vas como invitado, como suele ser mi caso por razones profesionales. Sin embargo, como muchos de ellos no valen nada, incluso como invitado sufres de desutilidad (estarías mejor en casa comiendo tu propia tortilla de patatas). Yo estoy muy entrenado en ese tipo de situaciones y sé que tengo que dedicarme al jamón y al champagne. Por desgracia, últimamente hasta el jamón está empeorando. No hablemos ya de la langosta thermidor ... (donde esté el cocidito madrileño...).
To be continued.

12.6.07

El Sr. Allen en la torre Agbar.....

Pero quién ha metido a Woody Allen en la torre Agbar, el lugar más claustrofóbico de Barcelona, angustiosa combinación de altura, oscuridad y movimiento?. Según la prensa tiene ahí, alquilada, una oficina. Apuesto a que no se queda ni un par de días. El próximo jueves el Sr. Allen - Allan Stewart Königsberg, de Brooklin - honrará para siempre a mi universidad aceptando un doctorado. Ahí disfrutará de un sótano, en el que está excavado el salón de actos, acechado por la capa freática. Todo el conjunto parece preparado por un fanático conocedor de las fobias del genio. Como sabemos, la naturaleza imita al arte. Hace unos días asistí a una comida de terapeutas y entrenadores personales, especialistas en la construcción del yo pacífico.... por un sí o por un no empezaron a pelearse, hasta el punto que la reunión se tuvo que disolver antes de que llegaran a las manos. Ahora no se hablan y se han eliminado unos a otros de todos los proyectos.

11.6.07

Avatar

Sin necesidad de entrar en second life la literatura española produce siempre varias reencarnaciones de los autores más solemnemente perturbados por un yo no distanciado. Goytisolo (Juan) es un avatar de Unamuno y los dos son la expresión más acabada de la españa negra (literaria) que ambos pretenden exorcizar pero en la que se integran, impávidos, para perpetuarla por los siglos.

10.6.07

Swiss

No debiera divulgarlo pero como los amigos de este blog son casi todos grandes viajeros.... la web de Swiss (Spain) es una mina. Hoy, como casi todos los días, se puede comprar un billete de ida y vuelta a Ginebra para la próxima semana por 59,30 € todo incluido. Incluida también una tripulación de cabina amable y profesional, que se expresa en tres o cuatro lenguas europeas, sabe como se cierra la puerta de atrás del airbus y no puede ni imaginar que sea posible tutear a un pasajero. Gente experimentada y afectuosa, en la que uno confía de una vez por todas. En las escalas suizas, mientras el avión desciende entre nieves y glaciares y nos abrochamos los cinturones, siempre descubro a un tripulante que contempla emocionado las montañas, que habrá visto miles de veces. No hace mucho - en plenas fiestas de fin de año - volamos a Atenas con ellos en business class por 300 € ida y vuelta: sólo con el champagne ya se produjo un excedente del consumidor. Las rutas a New York y las rutas a extremo oriente son otra maravilla en todos los sentidos. Volando con ellos se siente esa solidaridad de los primeros tiempos de la aviación: el standard impecable de una línea aérea.

9.6.07

Hôtel d'Assézat.


El palacio renacentista, camino del río, en el barrio noble de Toulouse, contiene el fabuloso legado de la fundación Georges Bemberg. Imperdonablemente mal organizada (la loggia noble que conduce a la entrada está ocupada por las mesas del bar), en cuanto uno sube la escalera italianizante y desembarca en el salón veneciano (tres canalettos y la mayor lámpara de cristal de Murano que jamás he visto, incluido en Venecia), uno se da cuenta de que aquello va en serio. Enseguida tuve la impresión de que era una colección norteamericana. No lo es (Bemberg era argentino, educado en Francia) pero sí lo es en cuanto al estilo. Nada que ver con el clásico amontonamiento de objetos reunidos por el capricho de un coleccionista aficionado, más o menos preciosista (Bona, en Ginebra) o más o menos clericaloide (Cambó). No, piezas de museo desde la primera a la última. Como las grandes colecciones del alma: la Gulbenkian de Lisboa, la Benaki, de Atenas, la Frick, de Manhattan.

8.6.07

Regreso.

La autorización que uno busca en el exterior es alienación. La autorización liberadora es la que uno obtiene de sí mismo. Es la mente de la soprano colorature la que da el contra-fa agudo, un microsegundo antes - o un año-luz - de que lo emita la voz humana. Mi amiga Carmen anima a sus alumnas a seducir (discurso de poder) y les prohibe coquetear (discurso de sometimiento). El terror de Blanche Dubois: estar a la merced de la amabilidad de los extraños. Pobre Tennessee, hablaba de sí mismo.

22.5.07

Mayo musical

Un par de semanas de viajes por motivos musicales y luego seguiremos.

17.5.07

Du côté de Wisteria Lane.

Lynette, una de las desperate housewives (la estupenda Felicity Huffman), sufre una pesadilla recurrente. Cuando vuelve de la compra ve a su amiga y vecina Mary Alice leyendo una carta en su jardín, infinitamente triste. Desde la acera Lynette le pregunta si está bien. Mary Alice responde que sí, que no se preocupe. Pero es evidente que está trastornada por algo importante que la carta le ha revelado. Lynette - más norteamericana imposible - está a punto de empujar la verja y acercarse a su amiga para confortarla, si hace falta. Pero en ese instante nota que la bolsa de papel del supermercado le moja las manos, algo debe de estar derramándose en el interior. Así que decide dar por buena la respuesta de su amiga y aplazar la conversación. Al poco se oye un disparo. Mary Alice se ha suicidado. La culpabilidad de haber preferido su comodidad a su amiga perseguirá a Lynette durante mucho tiempo.

La escena procede de otra, terrible, construida por Proust con los mismos elementos - pero con maldad europea. La duquesa de Guermantes desciende deprisa las escaleras de su hôtel particulier. Su gran amigo Swann la espera abajo, junto al coche que los ha de conducir a una fiesta. En el momento en que la duquesa va a subir al coche ocurren dos cosas simultáneamente: la duquesa se da cuenta de que el color del raso de sus zapatos no va con el de la seda de su vestido y Swann le confía en voz baja que sufre una enfermedad mortal. Atender a la confidencia de Swann requeriría un enorme consumo de energía y de tiempo, justo en un momento en que ya van retrasados. Pero lo peor sería que no podría cambiarse los zapatos, situación imposible. Así que en un instante la duquesa decide fingir que no ha entendido las palabras de su amigo y tras una exclamación dedicada a los zapatos da media vuelta y sube las escaleras llamando a su doncella. Swann no volverá a mencionar su enfermedad.

Maestría de Proust: en un instante, el horror.

16.5.07

El alma eslava es un bosque oscuro....

decía Ivan Turgueniev y el embajador Maurice Paléologue anotaba una característica moral del pueblo ruso que también es propia de la historia española: la resignación. Resignación ante los reveses de la fortuna, resignación anticipada fruto de un pesimismo histórico que nos es muy familiar.

Muchas veces ni siquiera esperan a que sean pronunciadas las sentencias del destino.... se somenten a ellas y se conforman por anticipado.

Nueva sesión integral de la Khovantchina, esta vez en la primera representación pública. Agotamiento emocional y standing ovation. Qué extraordinario país. Cómo hablando de ellos mismos hablan de mí. Alto voltaje poético y musical. A quién se le pudo ocurrir la absurda idea de invitar a Turquía a la unión europea cuando aún no está Rusia, la madrecita Rusia, Olga, Masha, Irina, el tío Vania, Ana Karenina, Lubova Andreievna, Alyosha Karamazov ... nosotros.

13.5.07

Saeculus horribilis.

A propósito de la angustia vital (histórica) el fin de siglo XIX español fue, como es sabido, una pesadilla que ha perseguido de manera recurrente a las generaciones posteriores, que la han seguido soñando a su pesar. En Barcelona, los periódicos del martes día 7 de noviembre de 1893 no tenían suficientes páginas para atender a todo el catálogo de las desgracias que afligían al país. La más reciente era la tragedia apocalíptica de Santander, ocurrida el día 3, cuyas noticias llegaban lentamente. El vapor Cabo Machichaco, de la naviera Ibarra, cargado de dinamita y ácido sulfúrico, atracó en un muelle distinto al reservado para las mercancías peligrosas, se incendió y al cabo de unas horas explotó causando centenares de muertos - entre ellos muchos marineros de otros barcos que habían acudido a apagar el fuego y todas las autoridades y espectadores que contemplaban la operación - destruyó totalmente más de 50 edificios de Santander y parcialmente otros 170, además de provocar una enorme cantidad de heridos. En Melilla las cosas iban de mal en peor por la revuelta de los rifeños, con las tropas cercadas en varios fuertes y la guerra generalizada. Se temía que pronto habría que enviar nuevos contingentes de levas forzosas. En el puerto de Cádiz desembarcaban todos los días soldados malheridos, muchos de los cuales tendrían que ser amputados. Francia e Inglaterra, acreditados buitres del ecosistema europeo, volaban en círculos esperando el momento de lanzarse sobre los despojos españoles en África. Telegramas de Cuba mencionaban la aparición de nuevas partidas de insurrectos, noticia que tenía el efecto fatal de provocar caídas en las Bolsas, que ya llevaban varios días bajando a causa del descenso previo de la de París. Sagasta, presidente del consejo, estaba inmovilizado en su casa con una pierna enferma en la que acababan de aparecer úlceras, lo que desató rumores de crisis y acentuó el pánico bursátil. Los consejos de ministros que debían hacer frente a la situación se celebraban en el domicilio particular del presidente. La regente María Cristina despachaba condolencias por todo el reino. El tren especial que conducía al marqués de Comillas a Santander - a donde se dirigía desde Barcelona con equipos de bomberos y médicos para paliar el desastre - chocó con un tren de mercancías. Gracias a la moderada velocidad de los ferrocarriles españoles el incidente se saldó con simples contusiones. Puerto Rico y Filipinas no habían dado ningún sobresalto importante en las últimas semanas. No tardarían en suministrar, junto con Cuba, el sobresalto definitivo.

Del puerto de Barcelona zarpaban las grandes líneas de la Compañía Trasatlántica. Los anuncios de los destinos y las escalas hacen soñar todavía hoy. Línea de las Antillas, New-York y Veracruz (el Ciudad de Santander, el Alfonso XIII y el Montevideo) con escalas en La Habana y Puerto Rico y transbordos para el Pacífico. Línea de las Filipinas (el Isla de Mindanao) para Port Said, Aden, Colombo, Singapore y Manila. Línea de Buenos Aires, para Cádiz, Santa Cruz de Tenerife, Montevideo y Buenos Aires. Línea de Fernando Poo, para Cádiz, Las Palmas, puertos de la costa occidental de África y golfo de Guinea. Línea de Marruecos, hasta Mogador. Además de los vapores casi cotidianos a Palma, Sóller, Alcudia y Mahón y de las rutas a Marsella por un lado, y a Burdeos, Dunkerque y le Havre, por el otro.

En la noche de ese mismo día 7 de noviembre se inauguraba la temporada de ópera en el Liceu con Guillermo Tell. El teatro estaba lleno. A las 22:15, cuando acababa de empezar el segundo acto, un anarquista apostado en el quinto piso lanzó, una tras otra, dos bombas orsini que cayeron en la fila trece de la platea. La primera bomba destrozó a un numeroso grupo de espectadores y proyectó metralla y astillas al anfiteatro y a los palcos, hiriendo y matando a muchas otras personas. La segunda bomba no estalló, cayó sobre el cadáver de la señora Cardellach, muerta por la explosión de la primera, junto a su marido, sus dos hijas y su hermana. La sala quedó en la semioscuridad, porque la conmoción atmosférica causada por la deflagración apagó las lámparas de gas. Huyeron todos como pudieron, incluso heridos muy graves que consiguieron arrastrarse al exterior. Sólo quedaron dentro los muertos y los agonizantes. Los médicos que estaban como espectadores de la función regresaron casi enseguida para hacerse cargo de la carnicería. Fueron colocando a los moribundos en los divanes del salón de descanso donde recibirían, exsangües, a la luz temblorosa de las velas, la extremaunción. Ellos no lo sabían pero eran una metáfora del final del XIX español.

12.5.07

Khovantchina.


Ay de tí Rusia, madre patria, para tí no hay paz ni camino..., madrecita, que gimes bajo el yugo no del enemigo, ni del extranjero ocupante, sino de tus propios hijos demasiado soberbios.... Los coros lamentan la suerte de la patria y las voces de timbre eslavo, el boyardo príncipe Ivan Khovansky (cuya sublevación fracasada fue llamada por el zar la khovantchina), el príncipe Vassili Golitsin y el monje Dossifei, de la secta cismática de los viejos creyentes, tejen el drama del poder, del poder que van a perder, sin remedio, ante el avance de las tropas de Pedro el Grande, que cambiará Rusia y los dejará sin lugar. Amontonados, sus soldados esperan la muerte y los fieles la hoguera. Puesta en escena austera - coproducción Liceu y La Monnaie - al servicio de la música de Mussorgsky. Música que tiene todos los colores del oro, increíblemente bella la línea de las voces (la orquestación es de Chostakovith y se limita a acompañar con precisión la melodía). Durante el ensayo general una señora del palco contiguo y yo mismo nos pasamos la ópera llorando, un coro más y nos hubiéramos tenido que levantar. Al final me cuenta que su marido ha muerto hace poco y que los dos adoraban Mussorgsky. Nos consolamos el uno al otro.

Entre las crisis de llanto no puedo dejar de pensar en una divertida observación que le oí a Fernando Savater: Rusia y España tienen en común el ser países que se hacen sobre su propia existencia y naturaleza preguntas que normalmente la gente se hace sobre la existencia de Dios. Lo cual introduce en la vida de los ciudadanos un dramatismo histórico y una angustia vital de los que sería mejor prescindir.

11.5.07

Visitas al demonio.

Mercedes era la tía de un compañero mío de facultad. Muy extrovertida, elegante y gritona, era lo que se llamaba entonces una mujer simpatiquísima. Me intrigaba mucho porque, siendo una señora del eixample, había sido falangista de primera hora, y era todavía gran amiga de Pilar Primo de Rivera. La incongruencia era descomunal: nada más inconciliable que el discreto noucentisme de la alta burguesía barcelonesa y el exhibicionismo fascista de los señoritos y las señoritas pre-industriales. Por otro lado yo también conocía a Pilar Primo, no en su advocación de jefa de la Sección Femenina de la Falange sino en su calidad de vecina de rellano de unos amigos de Madrid, en cuya casa entraba ella a menudo para pedir sal o tacitas de arroz. Alguna vez coincidíamos y manteníamos una conversación social. No es que la encontrara exactamente simpática - estaba muy en su estilo de monja-alférez y era una mujer triste, que no había superado los dramas familiares - pero sí era amable y en todo caso extremadamente discreta. Así que me encantaba escuchar las extravagantes historias de Mercedes con una mezcla de placer por el cotilleo y genuino interés histórico.

Un día me contó que después de la guerra civil el generalísimo - así llamaba al dictador - la mandó a ella y a Pilar Primo a Berlín, a iniciar no se qué contactos con organizaciones de mujeres alemanas y a observar también el ambiente en relación al curso de la guerra en Europa y a una eventual intervención de España en las operaciones. Esto ocurría en los primeros meses de 1940 (supongo que con ocasión de ese viaje surgió el rumor de que prentedían casar a Pilar Primo de Rivera con Hitler!). No me puedo imaginar a las dos camaradas visitando nazis en Berlín y redactando informes para el generalísimo. Pero algo vieron. Nunca supe exactamente qué, pero algo fuerte debió de ser lo que traumatizó a las dos falangistas hispanas (sospecho más o menos de qué se trata). En todo caso, el resultado fue que las dos regresaron al poco tiempo furiosamente anti-nazis. Se fueron a ver al dictador y le expresaron la siguiente conclusión: con los alemanes nada!!!.... nada de nada generalísimo!!!..... SON UNOS PAGANOS!!!. El generalísimo pareció impresionado....

¿Afectaron las escandalizadas Mercedes y Pilar al curso de la historia?. La entrevista de Hendaya se produjo pocos meses después del viaje de las dos amigas..... el generalísimo sabía que iba a meterse en una cueva de paganos.....

9.5.07

Orientalismo español.


El viaje a España es claramente un tema orientalista durante el siglo XVIII y durante todo el período romántico del siglo XIX. Tanto los viajeros ingleses como los franceses como los norteamericanos adoptan sin excepción ese punto de vista exótico, levantino, y de hecho consiguen materializarlo, por un fenómeno de profecía auto-cumplida que afecta a los propios destinatarios del estereotipo. Se diría que los habitantes del lugar, por amabilidad con el esforzado viajero, contribuyen animosamente a la representación de su imaginario y construyen todas las escenas a las que el observador espera asistir. George Sand y Washintong Irving han dejado espléndidas memorias españolas, más interesantes en general que sus obras de ficción. Otro efecto del mismo fenómeno se puede disfrutar en la música: la mejor música nacionalista española ha sido escrita por franceses (Saint-Saens, Bizet, Ravel) y catalanes (Albéniz, Granados), con algún eco lejano en Rossini, mientras que Manuel de Falla (el único del grupo de primera fila que es andaluz) adopta un elegante impresionismo francés.

La relativa modernización del país iniciada con la Restauración - muy limitada a las grandes ciudades pero acentuada por el ferrocarril - empieza a modificar el cuadro. Aún así, a principios del siglo XX el Baedeker narra el divertido escenario que puede leerse en el anterior post. La progresiva difuminación del punto de vista orientalista se irá produciendo durante el siglo XX si bien un eco casi inconsciente ha pervivido hasta la actualidad. El guide bleu de España de 1927 todavía considera necesario dedicar algunas instrucciones para las relaciones con los españoles, mezcla afectuosa de condescendencia y prevención:

El español es muy abierto, benevolente y complaciente; su cortesía es elaborada, su palabra florida, pero aún así es muy simpático (nos estamos refiriendo a las relaciones puramente superficiales). Sin embargo habrá que abstenerse de toda crítica que pudiera afectar a su amor propio nacional. El español es orgulloso, así que habrá que evitar herir los sentimientos incluso de los servidores, a pesar de lo mucho que aguantan.

No hay que tener ningún escrúpulo en rechazar así a los mendigos: "anda hombre!" (sic) . Y en todo momento hay que recordar que estamos en un país en el que la paciencia y la calma son dos virtudes indispensables, las que mejor permiten obtener lo que uno desea.

Pero también la guía de 1927 observa ya un fenómeno que efectivamente es singular: resulta sorprendente la corrección de la lengua en las clases populares, particularmente en Castilla. Se trata de la misma impresión que nos produce ahora escuchar a un campesino del altiplano boliviano: su español es admirable y resuena con la limpieza de Cervantes. En los pueblos de la Cataluña de mi infancia se hablaba también un catalán perfecto, modulado por las variantes dialectales, que sorprendía por su belleza al oído acostumbrado al catalán de Barcelona.

En la edición de 1935 se produce un silencioso acontecimiento histórico, un cambio de paradigma: desaparece el manual de instrucciones para tratar con los españoles. Permanecen las lamentaciones (fundamentadas) a propósito de los trenes, de la cocina popular (aceite, grasa y pimienta....) y de algún detalle como la limpieza de los zapatos (en los hoteles no los limpian y hay que buscar en la calle un limpiabotas). Sin embargo, si se lee con atención, el punto de vista orientalista ha desaparecido. Todo se ha modernizado, los hoteles son excelentes, el patrimonio artístico espectacular, la vida discurre amable entre los cafés y los teatros.

Por desgracia un monstruo local de varias cabezas (por lo menos tres de ellas claramente identificables) cernía ya su pulsión de muerte sobre ese panorama optimista.

7.5.07

Baedeker 1908


El español, a pesar de su seriedad un poco desdeñosa, tiene un carácter benevolente. Su florida cortesía llega incluso a seducir por su sabor romántico. Pero se irrita fácilmente y será mejor evitar toda discusión sobre cuestiones políticas, religiosas y en general sobre cualquier tema que pueda herir el orgullo nacional.

En las relaciones con el pueblo habrá que armarse de paciencia y de firmeza y se tratará con cierta consideración hasta al último criado, porque también él se toma por un caballero. El sentimiento de igualdad se lleva tan lejos en España que a veces degenera y los comerciantes, por ejemplo, no siempre son tan serviciales como cabría esperar.

El español tiene la pasión del teatro, lo que permite hacer estudios de costumbres en las salas. Al extranjero le sorprenderá el ruido que hacen lo espectadores, incluso cuando la orquesta está tocando. A veces, en los pequeños teatros de provincias, el público fuma durante las representaciones. En todas partes los entreactos son larguísimos. La otra pasión de los españoles son las corridas de toros, hasta el punto que al honor lo llaman "vergüenza torera".

Hay que tener cuidado con el súbito enfriamiento del aire que acompaña a la puesta del sol. Al mediodía en cambio suele hacer más frío dentro de los hoteles, los museos y las iglesias que al aire libre. Así que, contrariamente a las costumbres del norte, haremos bien en quitarnos el abrigo en la calle y ponernoslo al entrar en los edificios. En verano, en caso de indisposición tras un cansancio excesivo bajo el ardiente sol, el vermouth de Turín, cortado con un poco de agua de Seltz, da excelentes resultados.

La guardia civil (uniforme azul con galones rojos y tricornio) es un tropa de élite, de toda confianza. En cambio no sirve de gran cosa dirigirse a la policía municipal. En caso de desórdenes, crímenes o accidentes, el extranjero cuidará de desaparecer lo antes posible porque las autoridades, en un exceso de prudencia, por temor a dejar escapar al culpable detienen de ordinario a todos los presentes.

(la traducción del francés es mía)